Edificio JD en Casco Vello

Proyecto de Rehabilitación de Fachada y Cubierta en Edificio de Viviendas. La edificación pertenece a un área del Plan Especial de Reforma Integral del Casco Histórico de Ourense, situada en una plaza muy transitada, justo detrás del ábside de la Catedral.

Presenta un nivel III de protección, correspondiente al grado de protección de Conservación de Fachada. En este grado de protección se incluyen edificios cuya fachada forma parte del espacio urbano y su composición tiene valores arquitectónicos o interés histórico, y hay que conservar y consolidar. Cuando debido al grado de deterioro, sea imposible la restauración y conservación de la carpintería existente, se admite su sustitución con los mismos materiales y diseños. Se protege especialmente los elementos de forja y cerrajería, respetando la singularidad y valor de estos elementos.

Las actuaciones a realizar pretenden mejorar las condiciones de seguridad, estanqueidad y eficiencia energética del edificio, y afectan fundamentalmente a los elementos de fachada y cubierta. 

Se realiza un correcto mantenimiento de la cubierta, procediendo a su limpieza, reparando los elementos deteriorados: remates laterales, protecciones, canalones y bajantes. Se repone la teja utilizando teja cerámica curva y se sustituye el revestimiento de madera existente del alero por otro de similares características al existente.

Para el correcto mantenimiento de fachada se pican los paramentos revestidos con mortero, para su posterior revoco mediante mortero bastardo de cal, cemento, arena, y pintura, de modo que el cerramiento sea transpirable prestando especial atención a la conservación y mantenimiento de la estructura interior de paja-barro preexistente.

Con el fin de recuperar el aspecto original del edificio y mejorar su estanqueidad frente al agua también se revocan los entrepaños de planta baja actualmente en piedra cara vista, y se renueva todo el rejuntado de la fábrica de piedra.

Dado el avanzado estado de deterioro de las carpinterías, que presentan un fuerte desgaste y meteorizado de su superficie, agrietamientos, y fuertes deformaciones (arqueados) que dificultan el cerramiento de las hojas e impiden un funcionamiento estanco, se propone proceder a la sustitución y renovación de las mismas por otras carpinterías ejecutadas en madera de Iroko, con apertura hacia el exterior, y doble acristalamiento, mejorando la estanqueidad, estética, y aislamiento térmico y acústico del edificio. Para su mayor conservación ante los agentes meteorológicos se coloca sobre la parte superior de las ventanas un vierteaguas de cobre.

Se eliminan las persianas de plástico y aluminio para reponer el tradicional sistema de oscurecimiento a base de contras de cedro canadiense con apertura de librillo, para invadir poco espacio interior. Estas contras sirven además para aumentar el aislamiento térmico y acústico, ya de por sí mejorado con las nuevas ventanas.

Se mantienen los balaustres de forja mediante lijado y esmaltado con la misma tonalidad empleada para las carpinterías. Los balaustres de madera también se restauran mediante lijado, cepillado, esmaltado y reposición de elementos deteriorados con el fin de recuperar su imagen tradicional.

La elección cromática de materiales de fachada y carpinterías ha sido cuidadosamente elaborada para conseguir una estética adecuada, que armonice con el entorno, y resalte los elementos característicos de esta tipología edificatoria.

En general, se trata de una actuación sobria y elegante, realizada con un número concreto de intervenciones condicionadas por la normativa, que sirve para mejorar el acondicionamiento de un edificio y revalorizarlo, contribuyendo a dignificar además la plaza pública en la que se ubica y el entorno más inmediato de la catedral de la ciudad.

Ariadna Nieto Dopazo
Miguel Traveso Martínez