Vivienda para una primera residencia situada en un terreno con fuerte desnivel. Debido a las características singulares de la parcela, al planeamiento, al análisis y estudio de la topografía, geotecnia y soleamiento, se decide ubicar la vivienda en la zona de cambio de pendiente de talud del terreno, con una direccionalidad predominante Noreste-Suroeste, que proporciona las mejores orientaciones a nivel de confort térmico y de experiencia visual; de modo que además la vivienda quede perfectamente integrada con el paisaje realizando las menores excavaciones posibles y dejando semienterrada parte de la fachada Sureste por el talud natural de la parcela.
Volumétricamente la vivienda se concibe como una fusión, un juego, de dos cajas longitudinales superpuestas y dislocadas. Una primera caja en planta baja con basamento de hormigón y cerramiento de piedra del país; y una segunda caja en planta alta, apoyada sobre la primera y dislocada, materializada íntegramente en zinc con vaciados de madera.
El resultado de este juego de cajas se manifiesta al exterior en un volumen singular; donde el empleo del cajón de zinc le otorga una apariencia moderna a través de un material tradicional, que a su vez se combina con una base de piedra del país, y se integra con la pendiente del terreno. El contenedor de zinc da paso a través de sus aberturas y huecos a un mundo de soluciones vistas de madera (estructura, revestimientos, contraventanas…) que refuerzan, sobre todo al interior, el aspecto más tradicional del conjunto.
La fachada Suroeste se abre al paisaje como un auténtico mirador permanente. Vivienda totalmente relacionada con su entorno natural más inmediato.
A nivel funcional, la planta baja se diseña proyectando un único espacio abierto, de modo que, el espacio generado en planta baja produce una gratificante sensación de amplitud potenciada por todos los ventanales que se abren a los fondos del paisaje exterior.
La escalera de acceso a la planta primera se integra en un mueble de madera, convirtiéndose en fondo decorativo, y desembarca en planta alta en una zona de distribuidor que presenta dos pequeñas dobles alturas que organizan y relacionan los espacios de planta alta y planta baja, y aportan mayor luminosidad al interior de la edificación.
Como estrategia de sostenibilidad, además de plantear la vivienda optimizando el soleamiento de sus huecos y fachadas, se consigue una reducida demanda energética a partir de un cuidado diseño de la envolvente: evitando puentes térmicos, con elevados espesores de aislamiento en fachada, cubiertas y forjados, fachadas ventiladas, y carpinterías de reducida transmitancia térmica, con triples vidrios bajo emisivos.
Se ha realizado también un gran esfuerzo por reducir el consumo energético de las instalaciones utilizando sistemas de energías renovables mediante una bomba de calor aerotérmica reversible bibloc con elevada eficiencia energética y alto rendimiento para cubrir la totalidad de la demanda de calefacción y ACS y una parte de la demanda de refrigeración. Esta instalación se optimiza mediante la utilización de suelo radiante-refrescante de baja temperatura como emisor para calefacción y refrigeración.
Sumando las estrategias anteriormente descritas para minimizar la demanda y el consumo energético, obtenemos como resultado una vivienda altamente sostenible, que asegura un elevado nivel de confort para sus usuarios, con un gasto energético muy reducido.










































